No solo buscamos entender los pensamientos y emociones, sino también cómo estos se relacionan con la historia de vida, las experiencias difíciles y el contexto actual de la persona.
Trabajo desde un enfoque cognitivo conductual y contextual, integrando modelos como la Terapia Cognitivo Conductual (TCC), las terapias contextuales como ACT (Terapia de Aceptación y Compromiso), y una mirada sensible al trauma.
Mi experiencia me permite guiarte en áreas como violencia intrafamiliar, maltrato y abuso sexual infantil, competencias parentales, enfoque sensible al trauma, así como en psicooncología y cuidados paliativos.
El proceso terapéutico combina comprensión y herramientas prácticas: aprende a regular emociones, relacionarte de forma más amable con lo que duele y tomar decisiones más alineadas con lo que es importante para ti.
Cada persona avanza a su ritmo desde un espacio seguro, respetuoso y sin juicio.
Trabajo especialmente con personas que experimentan ansiedad, desregulación emocional o dificultades en sus relaciones.
Un espacio para comprender lo que te ocurre, regular tus emociones y desarrollar herramientas prácticas que te permitan vivir con mayor claridad, estabilidad y sentido.
Acompaño a familias en sus procesos de crianza, especialmente en contextos de adopción, neurodiversidad o situaciones que generan retos en la organización familiar.
El objetivo no es juzgar, sino fortalecer competencias parentales y brindar guía clara, respetuosa y aplicable a la vida diaria.
Brindo orientación psicoeducativa para abordar dificultades o retos académicos.
Este espacio no es terapia solo para el niño/niña o adolescente, sino un acompañamiento integral a familias e instituciones educativas para comprender lo que está ocurriendo y definir apoyos, adecuaciones y planes de acción efectivos.
Para muchas personas, la dimensión espiritual es una parte importante de su vida.
Mi práctica reconoce y respeta los valores espirituales, incluyendo a quienes desean integrar su fe cristiana dentro de su proceso.